viernes, 19 de noviembre de 2021

¿Se puede revertir el envejecimiento?

 

El envejecimiento es el mayor factor de riesgo de padecer una enfermedad. La información genética que heredamos de nuestros padres, junto con las marcas epigenéticas que van decorando nuestro ADN debido a la exposición diaria a diferentes factores ambientales, hacen que cada uno de nosotros envejezcamos de forma única e irrepetible. El paso del tiempo altera y modifica continuamente la expresión de nuestros genes y da lugar a la aparición de diferentes enfermedades. Recientemente se han empezado a desarrollar herramientas moleculares que permiten modificar tanto el genoma como el epigenoma. Un desarrollo efectivo y seguro de estas tecnologías y un mejor conocimiento de los factores que regulan la expresión genética, nos permite soñar tanto con la posibilidad de rejuvenecer células, órganos, tejidos y organismos completos; como con tratar enfermedades hoy incurables en el ser humano. Vicerrectora Investigación Universidad Católica San Antonio de Murcia This talk was given at a TEDx event using the TED conference format but independently organized by a local community. Learn more at https://www.ted.com/tedx -  | Estrella Núñez | TEDxBarcelona

miércoles, 17 de noviembre de 2021

¿Es bueno seguir consumiendo leche?

 


Algunos pueblos de la antigüedad empleaban la leche para elaborar brebajes que según sus creencias les proporcionarían la inmortalidad. El líquido blanco es la representación de los cuidados maternos y como tal se considera un nutriente imprescindible de la dieta. Sin embargo, algunos científicos sugieren que los productos lácteos son efectivamente un alimento casi sagrado durante la infancia, pero cuando se consume en la edad adulta sus bondades se pueden convertir en trampas capaces de desencadenar patologías como el cáncer de mama en las mujeres y los tumores de próstata en los varones. Otros especialistas consideran, por el contrario, que todavía no hay suficientes pruebas.


El hombre es el único mamífero que después de la lactancia materna sigue tomando leche


Investigadores como Jeffrey Holly, catedrático de Ciencias Clínicas de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y coautor de un libro publicado hace algunos meses bajo el título IGF y nutrición en la salud y en la enfermedad, asegura que la leche ha sido diseñada durante la evolución de los mamíferos como el alimento imprescindible para el crecimiento y particularmente para cubrir el periodo de tiempo entre el nacimiento y la maduración del sistema digestivo. "Más tarde no es deseable que los tejidos del organismo crezcan rápidamente porque en ese caso se produce un cáncer", explica Holly.


El ser humano es el único mamífero que después de la lactancia materna continúa consumiendo derivados de la leche. Esta práctica es especialmente frecuente entre los individuos de raza caucásica (la predominante en Europa), mientras que "la mayoría de la población del mundo (incluidos China y Japón) consume ninguno o muy pocos lácteos, y en estos individuos los cánceres de mama y próstata son extraordinariamente raros. Se dan muchísimo menos que en las sociedades occidentalizadas", asegura el experto británico. "La evidencia de la asociación entre la ingesta de leche y el cáncer viene fundamentalmente de las comparaciones entre poblaciones de diferentes partes del mundo".


Sin embargo, no todos los especialistas están de acuerdo. "Estos estudios demuestran una asociación, pero no necesariamente una relación causal", afirma Ramón Colomer, jefe de servicio del Instituto Catalán de Oncología de Girona. La relación entre la leche y el cáncer "es una hipótesis que tendría que ser confirmada", dice.


Las miradas acusadoras se centran fundamentalmente sobre uno de los muchos componentes de la leche, la proteína IGF-1 (siglas en inglés de factor de crecimiento similar a la insulina), que puede favorecer la aparición del cáncer. El papel fundamental de esta molécula es estimular el crecimiento. Por este motivo, una vez que se ha rebasado la adolescencia sus niveles en sangre descienden, sin llegar evidentemente a anularse. De hecho, las deficiencias del factor de crecimiento están asociadas a un aumento de los trastornos cardiacos y del deterioro cognitivo.


En cuanto a su exceso, su acción sería la siguiente. En nuestro organismo se producen células potencialmente cancerígenas de forma continua, pero hay mecanismos de reparación del ADN y de muerte programada para destruir los elementos alterados y restablecer la normalidad. Si una célula cancerígena escapa a los controles mencionados y se encuentra con un exceso de IGF-1, éste le prestará sus propiedades de forma que le facilitará el crecimiento y la formación de una masa tumoral.


En los últimos años, varios grupos de investigación, entre ellos el de Holly y otros de las universidades de Harvard (EE UU) y Montreal (Canadá), han presentado en diversas publicaciones resultados que sugieren que los individuos que tienen los niveles más altos de IGF-1 en sangre presentan un riesgo entre tres y cuatro veces superior de desarrollar cáncer de mama o de próstata que aquellos que tienen concentraciones normales. Su conclusión, tras analizar los diferentes factores dietéticos, es que "la leche y sus productos derivados son los únicos alimentos en los que se ha detectado una importante relación con los niveles de IGF-1 en sangre". Según Holly, que es vicepresidente de la Sociedad Internacional de IGF, "la asociación es comparable a la bien conocida relación entre los niveles en sangre de colesterol y lípidos y el riesgo de patologías cardiovasculares".


Colomer explica que "el cáncer es un conjunto de enfermedades cada una de ellas con un origen distinto. Se sabe que su aparición depende de la interacción de múltiples mecanismos, entre ellos la genética y por supuesto la dieta, pero para afirmar rotundamente que existe una relación entre la leche y el cáncer se deberían hacer estudios controlados con individuos que toman leche, otros que la consumen desnatada y un último grupo que no la ingiere" y añade que "la leche tiene multitud de componentes, entre ellos grasa, y también se sabe que la grasa animal puede contribuir al desarrollo de tumores".


Paralelamente, el mencionado grupo de Harvard en una revisión de diversos estudios publicada este verano concluía que la leche, fundamentalmente debido a su contenido en calcio, reduce el riesgo de cáncer de colon.


En general, los expertos son cautos a la hora de hacer recomendaciones, pero insisten en que si se reduce la ingesta de productos lácteos es necesario asegurar una dieta suficientemente rica que supla las necesidades de otros nutrientes importantes para la salud como el calcio o las vitaminas, aunque en opinión de Colomer "las evidencias no son suficientes para dejar de tomar leche".


El consejo de Holly es que "aquellos que estén preocupados por su riesgo de padecer alguno de estos tumores limiten el consumo de leche a menos de un vaso por día. Eso sí, siempre que sigan una alimentación equilibrada", y añade: "una buena dieta variada no necesita incluir derivados de la leche".


En la dieta media de los españoles, los lácteos aportan el 66% del calcio necesario, pero existen otras fuentes: los cereales, las legumbres, las verduras de hoja verde, las semillas y las nueces son también ricos en calcio y la absorción del elemento es comparable a la de los derivados de la leche. (Dato: diario El País de España)

jueves, 4 de noviembre de 2021

Cuidar con cariño

 



Cuidar a alguien ha sido siempre, desde los comienzos de la humanidad, una constante preocupación del hombre. Collière (6) lo define como "[…] un acto individual que nos prestamos a nosotros mismos desde que somos autónomos, pero es también un acto de reciprocidad que prestamos a toda persona que, temporal o definitivamente, tiene la necesidad de ayuda para realizar sus necesidades vitales".


La calidad de vida de las personas ancianas dependientes depende muchas veces y casi exclusivamente de la calidad y formación de aquellos que les cuidan, ya sean cuidadores informales o formales, siendo los cuidadores informales aquellos que prestan cuidados sin formación específica. Haciendo referencia a Vieira, citado por Zimerman (7), son cuidadores "[…] las personas que se dedican a la tarea de cuidar a un anciano […]".Una vez que en la bibliografía consultada no ha sido posible encontrar una definición de cuidador informal anciano, de otro anciano, creemos que se podrá definir como aquel que, con una edad igual o superior a 65 años, presta cuidados, sin formación específica, a otra persona con edad igual o superior a los 65 años. (tabla 3)


En el dictamen de Cohen y Eisdorfer citado por Lurdes y Storani, en Netto (8), la motivación para cuidar a alguien se basa en cuatro razones principales: 

-amor

-gratitud

-moralidad

-voluntad propia de cuidar. 


Para el cuidador informal anciano, cuidar supone consecuencias para la salud del propio cuidador, consecuencias que van desde el aspecto físico hasta el social, pasando por el emocional, psicológico e incluso existencial.


Muchas veces el cuidador de anciano dependiente es el cónyuge, hecho que supone problemas de diferente orden ya que los dos (anciano y cuidador) pertenecen al mismo grupo de edad. El Consejo Económico y Social (9) dice que "[…] la situación de las parejas ancianas se caracteriza, en repetidas ocasiones, por el apoyo recíproco que se da dentro de un frágil equilibrio y de un lento deterioro de los dos, cada uno apoyándose en el otro en función de lo que cada uno puede soportar todavía […]". Para éste, en los cuidadores en Portugal es frecuente el "Exceso de cansancio, fatiga general, dolores de espalda, agotamiento físico y mental, disminución de las fuerzas y de la resistencia, nerviosismo, irritabilidad, ansiedad, insomnio, estado depresivo […]". Hace referencia también a que son varios los sentimientos que podrá originar el hecho de cuidar a ancianos: culpa; ternura, compasión; tristeza o impotencia; angustia por la muerte, ante la suya y la del otro y el efecto espejo. También el hecho de que el cuidador sea anciano provocaque se pregunte acerca de quién continuará cuidando al otro anciano en el caso de que muera primero o si enferma o pierde autonomía y es incapaz de continuar cuidando.


Anciano que cuida a anciano

Elderly caring for elderly

Maria João Costa Pacheco, Márcia Patrícia Costa Pacheco, Mónica Oliveira Medeiros Botelho, Pedro Rodrigues Amaral, Ricardo Jorge Correia Pacheco